Responder a una pregunta frecuente no requiere la misma arquitectura que modificar una reserva. La segunda tarea necesita identificar a la persona, consultar disponibilidad y confirmar la acción en el sistema correcto.

La integración debe delimitar las operaciones permitidas. Por ejemplo, consultar una cita puede ser una acción de lectura, mientras cancelarla necesita una confirmación explícita y un registro.

Una base de conocimiento aporta contexto, pero no sustituye al sistema que contiene el estado real de un pedido o una agenda. El agente debe consultar esa fuente antes de actuar.

Diseña también el camino de salida: solicitudes ambiguas, datos inconsistentes y casos sensibles deben pasar a una persona. Mide las resoluciones correctas, las derivaciones y los errores para ajustar el sistema.